Estamos en Navidad y por eso vamos a profundizar en el gran misterio del nacimiento de la luz en las tinieblas.

 

En el solsticio de invierno, es decir cuando las tinieblas son más densas ya que es la noche más larga del año, se produce un fenómeno que no pasa desapercibido.

Durante esa época las ciudades y los pueblos se engalanan y se llenan de luz, las familias se reúnen desde los confines del mundo, hay vacaciones especiales, y es el momento de los regalos y los presentes.

Se adornan especialmente las casas, y se escuchan villancicos y toda clase de cánticos elevados.

Realmente el mundo a nivel planetario si recibe cada año esa efusión de luz de lo alto que se transforma en todos los signos externos que vemos alrededor.

Simbólicamente en todas las casas  hay un portal de Belén, un pesebre con la sagrada familia.

Lucas narra en su Evangelio que un ángel se apareció a los pastores para anunciarles el nacimiento del Salvador y que todos ellos emprendieron el camino hacia Bethlehem.

En hebreo Beth significa casa y lehem pan, asi Bethlehem significa “La Casa del Pan”.

 

También narra que llegando el momento del parto no encontraron ningún lugar en la posada y que tuvieron que establecerse en un establo donde estaban los animales, un asno y un buey.

En ese lugar tan inhóspito y tan frio vino el Salvador al mundo.

Como ya hemos aprendido ese es un hecho mítico, es un símbolo de un proceso que se tiene que verificar tarde o temprano en el interior del hombre.

Dice la narración evangélica que hay una anunciación a los pastores, es decir a las tendencias humildes que cuidan nuestros rebaños interiores, es decir nuestros instintos y pasiones. Jesús nace en una tierra distinta a la de sus padres y eso esta simbolizado por el viaje hacia Belén.

Jesús nace en el corazón del hombre, el lugar más inhóspito y en la tierra del Rey Herodes (El Ego coronado). Los animales del  pesebre son un asno y un buey, es decir nuestros instintos en su doble vertiente ya purificados o domesticados. En el proceso preparatorio el toro ha sido vencido y lo mismo el caballo salvaje.

Esos animales que lo acompañan en su nacimiento, es decir esas tendencias anteriores domesticadas, también lo acompañaran en su muerte, simbolizado por los dos ladrones, aunque en una espiral distinta.

La estrella de cinco puntas representa un trabajo preparatorio, antes de que se produzca el nacimiento simbolizan las cinco veces que se han realizado los setenta y dos programas de los genios de la cabala, simboliza el despertar un nuevo estado de conciencia.

Otro símbolo también muy desconocido es el de los tres Reyes Magos, representantes de los tres centros más elevados del hombre. La Voluntad, La Sabiduría-Amor y La Inteligencia.

Estos tres centros derraman sus esencias que son el oro, el incienso y la mirra.

Herodes nuestro Rey hasta ese momento siente internamente que su reino se tambalea y le dice a los Magos que el también quiere ir a adorarle, pero sigue diciendo la narración que los reyes ya no regresaron por donde estaba Herodes, pues una vez que derraman su esencia sobre la nueva conciencia ya no pueden tener contacto con lo antiguo.

Luego un angel se presenta a José y le dice que coja a la virgen y al niño y huya a Egipto, ya que Herodes quiere matar al niño. Luego se sucedería la matanza de los inocentes.

Todo este proceso sucede de forma inconsciente ya que de otra forma, el niño caería victima de Herodes.

Espero que detrás de todos estos símbolos sepas apreciar la verdadera enseñanza y puedas festejar la Navidad en tu corazón. Para eso se tiene que producir un proceso preparatorio del que iremos hablando en sucesivos artículos.

Se tiene que producir un silencio interior para poder escuchar esa voz interior que nos guía en la oscuridad, pero desgraciadamente en estos días hay demasiado ruido en el exterior y a pesar de haber tenido desplazamientos, reuniones con la familia más remota, comidas y luz en abundancia, solo queda el aspecto exterior.

Por eso mi deseo más profundo es que puedas festejar la verdadera navidad en el interior del corazón y ese niño pueda un día encontrarse en el templo rodeado de los doce  doctores de la ley.